No exactamente. Son figuras de cierta similitud pero que no deben confundirse. El albacea es una persona que el testador puede designar en su testamento para que vele por el cumplimiento de su voluntad. Por su parte, si en el testamento nombra un contador-partidor, esta persona se ocupará de repartir la herencia según los deseos del fallecido.
También existe el llamado contador-partidor dativo, que se diferencia del testamentario en que no ha sido nombrado por el testador, sino por un notario o, en su caso, por un letrado de la Administración de Justicia. Lo pueden solicitar los herederos que reúnan el 50% o más de la herencia, a fin de resolver un posible conflicto entre ellos.