Esta semana vamos a responder a la siguiente cuestión muy frecuente en las notarías: ¿Para qué sirve formalizar en escritura pública la compraventa de una vivienda?
Escriturar una vivienda es una operación de suma utilidad pues garantiza que el acuerdo de compraventa es legal, inamovible y seguro al 100%. La escritura pública es, en primer lugar, garantía de legalidad, porque el ciudadano puede estar seguro de que todo lo que en ella se diga se ajustará a lo que dicta la Ley; también garantiza la autenticidad, pues los particulares o empresas que la firman tienen la seguridad de que nadie podrá poner en duda su veracidad. La escritura pública garantiza, además, la ejecutividad, ya que sus efectos superan los de cualquier documento privado y el acuerdo que recoge se lleva a la práctica sin necesidad de más pruebas. Y, finalmente, entre otros efectos, cabe destacar que la escritura pública perdura en el tiempo, pues de ella solo circulan copias, y el original se guarda formando un protocolo en la notaría que, tras 25 años, será enviado al archivo del colegio notarial correspondiente para su conservación.